lunes, 2 de mayo de 2011

110 kilómetros por hora: sobran los motivos

http://ecologistasenaccion.org/article20573.html


28 de abril, Transporte |

Ecologistas en Acción manifiesta que no hay el más mínimo motivo para plantearse suspender una medida que ya ha demostrado con creces su efectividad. La limitación de la velocidad máxima en autovías ha reducido la siniestralidad, ha disminuido el consumo de combustible –y con él la emisión de gases de efecto invernadero, de contaminantes atmosféricos y de ruido– al tiempo que se decrece nuestra factura exterior. Si a esto sumamos las perspectivas de aumento continuado en el precio del petróleo, lo razonable sería mantener la limitación o, incluso, ser más ambicioso en los límites de velocidad.

La realidad confirma lo que venía defendiendo Ecologistas en Acción así como la demagogia de los grupos de presión ligados al automóvil. Efectivamente, tal y como se desprende del balance que ha presentado hoy el Ministro de Industria y de otros datos que se han ido conociendo en las últimas semanas, la reducción de la velocidad máxima en autovías y autopistas ha traído como consecuencia:

* Una menor siniestralidad. Esta Semana Santa ha sido la primera en la historia con menos de 40 muertos en accidentes de tráfico.
* Se ha reducido el consumo de combustible en un 8,4%. Pero, al tiempo que se reduce el consumo de petróleo –con claros beneficios para nuestra balanza comercial–, disminuyen también las emisiones de gases causantes del cambio climático, lo que nos permitiría reducir nuestra excesiva contribución a este gran problema global. Por otro lado, junto al dióxido de carbono, de los tubos de escape salen gases y partículas que perjudican a nuestra salud, y que se reducen también con estas disminuciones de velocidad. Del mismo modo, el ruido que soportan quienes viven en las proximidades de las grandes carreteras mengua significativamente.
* El cumplimiento de los límites de circulación es generalizado, puesto que Tráfico estima que se han reducido en un 35% las sanciones en autovías por exceso de velocidad.

Por tanto, vemos que no se trataba ni de una medida recaudatoria, ni ineficaz para el ahorro de combustible, ni limitadora de la libertad individual –¿sí es libre quien circula a 120 y no si lo hace a 110 km/h?–, como durante todo este tiempo nos han intentado hacer creer. Por el contrario, se trata de una medida sensata que Ecologistas en Acción venía exigiendo desde hace tiempo, y que ha demostrado con rotundidad su eficacia.

Ante las perspectivas de aumento continuado de los precios del crudo, lo cierto es que no hay razones ni motivos confesables para suprimir esta medida cuando se replantee en el mes de junio. Más bien al contrario: se refuerzan las peticiones que esta asociación ecologista lleva haciendo desde hace tiempo: que los límites de velocidad sean más estrictos: 100 km/h en autopistas y autovías; 80-90 en carretera; que efectivamente se cumpla el límite de 50 km/h en grandes avenidas urbanas; y se limite a 30 km/h en todas zonas residenciales.

martes, 19 de abril de 2011

FERNANDO SAVATER Capitán Salgari


http://www.elpais.com/articulo/cultura/Capitan/Salgari/elpepicul/20110419elpepicul_4/Tes?print=1

FERNANDO SAVATER 19/04/2011

Siempre he sentido gran admiración por quienes proclaman que su afición a la lectura se despertó a los siete años, cuando una tía les regaló el día de su santo La montaña mágica, para confirmarse a los nueve, cuando acabaron En busca del tiempo perdido. Confieso que mi vocación tiene orígenes más modestos: me convirtieron en lector los relatos de aventuras y muy especialmente las novelas de Emilio Salgari, de cuyo suicidio se cumplen este mes los primeros cien años. Quizá desde entonces vivo de rentas y sigo nutriéndome de aquel gozo que no se extingue: residuos radioactivos de la imaginación...

Salgari nació en Verona, para después marchar a Génova y finalmente morir en Turín. Quiso ser marino, pero dejó a medias su formación naútica y en toda su vida apenas hizo en barco unas pocas excursiones y un crucero modesto por el Adriático. Sin embargo, como periodista primero y como novelista después, ya nunca dejó de navegar. En junco, en fragata, en bergantín, en galeón y en canoa, por el golfo de Bengala, el mar de la China o de las Antillas, por el rio Orinoco y el padre Nilo, por el Ártico... Navegó ya toda su vida por el azul de los atlas y las ilustraciones coloreadas de las enciclopedias. Hay poetas de lo íntimo que escriben hacia adentro y poetas de lo exótico y remoto, que escriben hacia fuera y a lo lejos. A esta última tripulación perteneció Salgari y no seré yo quien le hubiera querido de otro modo.

Casi desde sus comienzos como cronista y novelista, Salgari obtuvo un notable éxito de público. En sus últimos años, era el escritor con mejores ventas de Europa: algunas de sus ochenta y cuatro novelas superaron la cota hasta entonces desconocida de los cien mil ejemplares y tuvo multitud de imitadores, como Luigi Motta o sus propios hijos. Sin embargo, Salgari vivía acosado por la penuria, trabajando como un forzado de la pluma para editores que le estafaban con impávida constancia. Sus quejas al respecto recuerdan a las de tantos autores antes que él, empezando por las del muy pirateado Cervantes en El licenciado Vidriera. Fue esa explotación laboral, mientras luchaba por mantener a su mujer trastornada y a sus hijos pequeños, lo que finalmente le empujaron al suicidio. Esta solución trágica era la maldición de su estirpe, pues su padre se había suicidado también como luego hicieron dos de sus hijos. Pero en su caso, los que le empujaron a la muerte fueron quienes le robaban impunemente el fruto de su trabajo. Un dia se hartó, cogió uno de los yataganes modelo Sandokán que coleccionaba y se hizo el hara-kiri, no sin dejar una nota para sus verdugos: "A vosotros, que os habeis enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semimiseria o aún peor, sólo os pido que en compensación de las ganancias que os he proporcionado os ocupéis de los gastos de mis funerales. Os saludo rompiendo la pluma". Tenía cuarenta y nueve años. No deja de ser triste que hoy, cuando ya los escritores parecían haber conseguido asegurar razonablemente sus derechos, las nuevas tecnologías brinden a otros desaprensivos posibilidades de reinventar el viejo expolio...

Leí en mi infancia mucho a Salgari en los pequeños volúmenes editados por Saturnino Calleja. Los compraba en la librería Paternina de la calle Fuenterrabia, frente a mi casa en San Sebastián. Rebuscaba en la trastienda, tratando de hallar alguno para mí desconocido todavía, cosa cada vez más difícil. Mi madre aguardaba para pagar ante el mostrador, repitiendo: "¡sólo uno! ¡no cojas más que uno!". Hace bastante más de medio siglo... Y ya se ha borrado casi todo, empresas, amores, ilusiones. También argumentos y psicologías de libros sesudos que me recomendaron como imprescindibles. Pero no olvido los mares y las selvas de Salgari, sus peligros y travesías que me educaron, sus tigres y sus árboles gigantescos en cuyo tronco hueco podía refugiarme. ¡Y la Montaña de Luz!

miércoles, 13 de abril de 2011

martes 25 de enero de 2011

http://federicomayor.blogspot.com/2011/01/delito-de-silencio.html

Ola a ola.
El mar lo sabe todo.
Pero olvida.
Mario Benedetti

En Salobreña, al atardecer, escribí en agosto de 1994 frente al mar:

Delito de silencio.
Tenemos que convertirnos
en la voz
de la gente
silenciada.
En la voz
que denuncia,
que proclama
que el hombre
no está en venta,
que no forma parte
del mercado.
En la voz
que llegue fuerte y alto
a todos los rincones
de la tierra.
Que nadie
que sepa hablar
sigua callado.
Que todos los que puedan
se unan
a este grito.
Silencio de los silenciados, de los amordazados. Silencio de la ignorancia. Terrible silencio. Pero más terrible, hasta ser delito, el silencio culpable de los silenciosos. De los que pudiendo hablar, callan. De los que sabiendo y debiendo hablar, no lo hacen.
Demos la voz. A nuestra propia conciencia, en primer término. Pero, inmediatamente, tenemos el deber de ser la voz de los sin voz. Les debemos la voz: "La voz a ti debida", como en la égloga de Garcilaso, como en el libro de Salinas. La voz debida, sobre todo, a los que llegan a un paso de nosotros, a las generaciones venideras.
Sin cesar. Sin cejar. Sin distraernos ni cansarnos. Sin dejarnos conducir por la (s) pantalla (s), espectadores pasivos. Es un deber hablar. No hacerlo es, puede ser, grave insolidaridad, transgresión moral, delito. "Cuando el hombre cansado / ... para, / traiciona al mundo, porque ceja / en el deber supremo, que es seguir" /.
Volver a intentarlo. Volver sin detenerse, sin pausa, porque -sigue escribiendo Salinas- "Nos llenará la vida / ese puro volar sin hora quieta"...
Voz vigía. Voz que alerte y corrija. Voz que oriente. "La voz debe anteceder al hecho, / prevenirlo. / Después, no sirve para nada. / Es sólo aire estremecido" (verso sobre Camboya, 8 de abril de 1979).
La anticipación, la gran victoria. El siglo XXI ha de ser el siglo del pueblo, de la palabra, de la gente. No más la fuerza, la imposición de los pocos sobre los muchos. No más la espada ni la mano alzada. Manos tendidas, manos unidas. Y la voz. A contraviento. Valientemente. Como Quevedo: "No he de callar por más que con el dedo... / silencio avise o amenace miedo".
La voz debida, compartida. Voz que libera a medida que se pronuncia. Voz que puede ser asidero, cura. En 1995, escribí en París: ... "La voz / a veces / no fue voz / por miedo. / La voz / que pudo ser remedio / y no fue nada".
José Ángel Valente, en su poema "Sobre el tiempo presente", nos advierte:
"Escribo desde un naufragio.
Escribo sobre el tiempo presente.
Escribo... sobre lo que hemos destruido
sobre todo en nosotros.
Escribo desde la noche,
desde la infinita progresión de la sombra,
... desde el clamor del hombre y del trasmundo,
desde el genocidio,
desde los niños infinitamente muertos...
pero escribo también desde la vida...
desde su grito poderoso".
Como Garcilaso "que tanto callar ya no podía", alcemos nuestra voz. Voz debida, voz de vida. Delito de silencio. "... Y que se oiga la voz de todos, / solemnemente y clara". Es el mensaje de Miquel Martí i Pol. ¡De todos!. Clamor popular, para que un día no vuelvan hacia atrás su mirada nuestros descendientes y piensen: "Podían y no se atrevieron. Esperábamos su voz, y no llegó".
El mar puede guardar silencio.
Nosotros, no.

jueves, 3 de marzo de 2011

Indignación contra el futbolista que mató a una lechuza de una patada 02 marzo 2011

En Colombia está indignados. Durante el partido de liga celebrado en la localidad de Barranquilla entre los equipos de fútbol Junior y Deportivo Pereira, una lechuza apareció por el campo atraída por los focos que a esas horas iluminaban el campo de juego. Al contrario que en España, allí la gente considera a estas aves nocturnas emisarias de la buena suerte. Y en concreto en ese estadio, su aparición se tiene como símbolo y talismán contra las derrotas, pues aseguran que nunca han perdido un partido en el que se haya visto volando al estrigiforme.

El caso es que el pasado domingo apareció la benéfica rapaz por la zona pero, deslumbrada, cayó al césped. Y un apresurado jugador del equipo contrario, por nombre Luis “Lucho” Moreno, la sacó del campo de una patada como quien despeja un balón.

La bronca que se montó fue descomunal. El arbitró se vio obligado a detener el juego para tranquilizar a los jugadores y permitir que el animal fuera urgentemente evacuado a una clínica veterinaria. Pero de nada le valieron los auxilios y hasta el oxígeno administrado. Al final la lechuza ha muerto. Probablemente más por culpa del estrés motivado por tanto interés que por el patadón.

Para colmo de males, el pateador de lechuzas era panameño, y no son pocas las voces que se han levantado en Colombia pidiendo su expulsión del país. Las redes sociales echan chispas contra el maltratador de animales, que no sabe ya qué hacer para pedir perdón. El interfecto asegura haberlo hecho “con el fin de hacerla volar”, pero se le fue la mano (la pierna). En declaraciones recogidas por el diario Marca, el jugador reconoce el error:

“Mi intención sólo era sacarla del campo. Tal vez no medí la fuerza de la patada”.

No acaba aquí la historia. Muerto el pobre animal, un periodista deportivo defendió que la lechuza fuera disecada y colocada en una urna de cristal en el estadio:

“La lechuza, símbolo de sabiduría, se convertirá así en un recuerdo permanente de las consecuencias de la violencia, tanto contra los animales como contra los seres humanos”.

Desgraciadamente, los veterinarios le han practicado la necropsia al pájaro y su cadáver no podrá ser utilizado para tan loables fines.


http://blogs.20minutos.es/cronicaverde/2011/03/02/indignacion-contra-el-futbolista-que-mato-a-una-lechuza-de-una-patada/


martes, 1 de marzo de 2011

Ministro, barón rico y copión

Ministro, barón rico y copión
El titular de Defensa alemán, en la picota por plagiar su tesis doctoral

LAURA LUCCHINI - Berlín - 27/02/2011

"Sí, cometí errores, graves errores que lamento. Pero no incurrí en plagio, ya que no hubo por mi parte intención de engañar". Con estas palabras el ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, se disculpó el miércoles frente al Bundestag, el Parlamento alemán, de las acusaciones de plagio de su tesis doctoral.

"Sí, cometí errores, graves errores que lamento. Pero no incurrí en plagio, ya que no hubo por mi parte intención de engañar". Con estas palabras el ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, se disculpó el miércoles frente al Bundestag, el Parlamento alemán, de las acusaciones de plagio de su tesis doctoral. Desde que el diario Süddeutsche Zeitung publicó un artículo con la sospecha de que el ministro hizo un corta-pega de su trabajo, el asunto ha pasado a ser un tema de interés nacional.

En el curso del debate en el Parlamento, el barón Zu Guttenberg, miembro del partido socialcristiano bávaro CSU, fue tildado por representantes de la oposición de "impostor", "mentiroso" y "ladrón", y fue invitado a dejar su cargo tras las acusaciones.

Por su parte, la Universidad de Bayreuth, donde el ministro presentó su trabajo, lo ha demandado por atentar contra la ley de propiedad intelectual y por falso juramento. Zu Guttenberg tiene todavía una semana antes de tener que aclarar los hechos frente al comité académico.

La pregunta ahora es si el episodio marca el ocaso político de quien era hasta ahora el ministro más querido por los alemanes, a quien el 74% de la población de Alemania reconocía su buen trabajo.

Zu Guttenberg, de 39 años, miembro de una familia aristocrática de la Alta Franconia, casado con una tataranieta de Otto von Bismarck, padre de dos hijas, ocupó antes el cargo de ministro de Finanzas en la coalición formalizada en 2005 entre la CDU y el SPD, y fue incluido sucesivamente por Angela Merkel en su gabinete de centro derecha. Él y su mujer poseen el glamour del que carece la clase política alemana y tienen una intensa vida social que aparece en las revistas.

Uno de los factores que siempre jugó a favor de Zu Guttenberg en su ascendente carrera política fue que no necesitaba su puesto para defender intereses personales. Podría dedicarse a administrar las propiedades de su familia, tal y como hace su hermano. Sin embargo, siempre ha vendido la imagen de político comprometido, y sobre todo honesto, "el cuento de hadas del chico bueno", tal y como recordaba con ironía, la revista Der Spiegel en su portada.

Ninguno de los escándalos que en los últimos meses afectaron a su ministerio (la censura de las cartas de los militares en Afganistán y la muerte de una joven recluta en el velero de la marina Gorck Foch, entre otros) le había salpicado a nivel personal, pero ahora la situación es distinta. Tras destaparse el escándalo del plagio, consciente de que la situación podría acabar con su carrera, Guttenberg ha renunciado "temporalmente" al uso de su título académico. La acumulación de pruebas que indican que plagió numerosos pasajes de su tesis doctoral lo animó a tener una reacción rápida. Mientras la revista Der Spiegel ofrece pruebas de que al menos 70 páginas de un texto de 475 fueron copiadas, hay sitios de Internet donde hasta se le atribuye un corta y pega que afecta al 70% del texto. Horas después del debate, la universidad de esa ciudad bávara, sede del Festival de Ópera Richard Wagner, anunció que aceptaba la renuncia de Guttenberg y suspendía la validez de su título de doctor, aunque no se pronunció sobre si incurrió en plagio, a la espera de un informe completo. La decisión definitiva se espera para la próxima semana.

Mientras tanto, políticos de la oposición pidieron el miércoles que el ministro se pronunciara frente al Parlamento acerca de este tema. Guttenberg apeló al factor humano, insistió en que no actuó de mala fe y atribuyó el error a un exceso de trabajo. Dijo que combinar la carrera política con el doctorado y su compromiso como joven padre de familia le "desbordó", y provocó esos errores que han conducido a su renuncia "con gran pesar" a seguir utilizando el título de doctor. Guttenberg concluyó su discurso insistiendo en que no dimitirá.

A pesar de las graves acusaciones recibidas, la canciller Angela Merkel reiteró su apoyo a Zu Guttenberg, argumentando que no contrató al joven barón por sus títulos, sino por su capacidad, y tanto su partido, la CDU, como el partido bávaro gemelo, la CSU, confirmaron su apoyo al ministro con la misma argumentación.

La oposición, sin embargo, exige ahora la dimisión del ministro. "¿Usted cree que una persona puede falsificar 270 de 400 páginas de su tesis sin querer?", preguntó el líder del partido socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, a la jefa del gabinete. Y apuntilló: "Todos sabemos que usted (Merkel) tiene un estafador en sus filas".


http://www.elpais.com/articulo/agenda/Ministro/baron/rico/copion/elpepigen/20110227elpepiage_1/Tes?print=1

domingo, 27 de febrero de 2011

El verdadero discurso del Cacique Seattle

http://www.taringa.net/posts/info/4747951/El-verdadero-discurso-del-Cacique-Seattle.html




Hace años leí esta carta. El otro día aburrido me puse a buscar si era cierto, porque tenía una forma de estar escrita y con un objetivo dudoso.
Estaba en lo cierto, la carta que circula es fake, pero sorpersivamente, tiene asidero en un discurso realmente pronunciado por este Cacique. La verdad, me gustó más la versión original, se siente mas real, y en sus palabras se puede vislumbrar la derrota, la desesperanza, el desasosiego, el dolor, no se como explicarlo. Pero me gustó mas.





INTRODUCCIÓN

En años recientes, se ha estado debatiendo sobre las palabras del Jefe Seattle. La controversia principal se centra alrededor de la autenticidad de la versión del discurso que más corrientemente se le atribuye. Aunque quizás nunca lleguemos a saber con exactitud lo que dijo el Jefe Seattle, es muy posible que él haya sido tan elocuente como aparece representado en las diversas versiones.

Seattle (más correctamente Seathl o "Sealth" nació alrededor de 1786. Era hijo de un jefe Suquamish, Schweabe, cuyo pueblo vivía alrededor del Puget Sound en el estado de Washington, Estados Unidos. Su madre, Sholitza, era la hija de un jefe Duwamish. Ya que en estos pueblos se sigue una línea matrilínea de descendencia, Seathl era considerado un Duwamish.

Ganó reputación por su coraje, osadía y liderazgo, y siendo todavía un jóven jefe consiguió el control de seis de las tribus locales. A través de los años, continuó las relaciones amistosas iniciadas por su padre con los europeos locales. Era muy alto para ser un nativo de Puget Sound. También era conocido como orador en su idioma nativo (Lushootseed), y se dice que su voz podía llegar lejos cuando se dirigía a una audiencia.

Su primera esposa murió luego de dar a luz a una niña, conocida como "Princesa" Angelina por los pobladores blancos. Con su segunda esposa, tuvo varios hijos e hijas. Luego de la muerte de uno de sus hijos se convirtió al catolicismo, bautizándose con el nombre de Noé Seattle.

Falleció el 7 de junio de 1866.

"La Respuesta [Discurso] del Jefe Seathl"

El Jefe Seathl dió su ahora famoso discurso como respuesta al de Isaac I. Stevens, el nuevo Gobernador y Comisionado de Asuntos Indígenas para los Territorios de Washingtton, el 10 de enero de 1854.

Uno de los presentes era el Dr. Henry Smith, quien tomó extensas notas del discurso de Seathl, aunque nunca se han encontrado dichas notas. Seathl habló en su lengua nativa, Lushotseed, que fue traducido a Chinook, lengua que Smith conocía parcialmente. Luego Smith lo tradujo al inglés. Es proceso obviamente simplificó mucho el mensaje de Seathl.

La primera versión impresa del discurso fue escrita por el Dr. Smith y apareció en la edición del 29 de octubre de 1887 del Seattle Sunday Star. Esta versión presenta el mensaje de Seathl en un florido estilo victoriano, más propio de los antecedentes de Smith que de los de Seathl. Sin embargo, miembros del Museo Suquamish determinaron, luego de consultar ancianos de su tribu en 1982, que la versión de Smith es el mejor recuento del discurso de Seathl. [Ver la versión de Smith]

A finales de la década de 1960, William Arrowsmith, profesor de literatura clásica en la Universidad de Texas, decidió tomar la versión del Dr. Smith y reeditarla, usando el lenguaje y modo de hablar más común de las tribus de la región en la época de Seathl. Conversando con ancianos tradicionales de estas tribus, Arrowsmith pudo desarrollar un sentido de la sintaxis que usaron. [Ver la versión de Arrowsmith]

La versión más conocida del discurso de Seathl fue escrita por Ted Perry, profesor de teatro y dramaturgo en la Universidad de Texas y amigo de Arrowsmith [Ver la versión de Perry]. Perry usó la versión de Arrowsmith como base para un nuevo y ficticio discurso que serviría como narración para una película sobre contaminación y ecología, llamada Home, para la Comsión de Radio y Televisión de la Iglesia Bautista del Sur y cuyo productor fue John Stevens.

Sin notificar a Perry, Stevens revisó el texto, agregando frases referentes a Dios y la línea "Soy un salvaje y no comprendo..." La revista Environmental Action publicó la versión bautista del discurso en su número del 11 de noviembre de 1972. Ya ahora no era un discurso del Jefe Seathl sino una carta que envió al Presidente Pierce.

Pero fue la publicación de un artículo titulado "The Decidedly Unforked Message of Chief Seattle" en la revista Passages de Northwest Airlines que hizo famosa la versión bautista, con una nota de que la "carta" era una "Adaptación de sus [las de Seattle] observaciones tomando como base una traducción al inglés por William Arrowsmith".














VERSIÓN DIVULGADA (la de Perry)

Esta versión (que es la que más ha circulado) fue escrita por Ted Perry a finales de los años 1970s para una película llamada "Home" que fue producida en Estados Unidos por la Convención Bautista del Sur. Él no tenía idea que alguien considerara su trabajo como otra cosa que no fuera una ficción, y él ha pasado mucho tiempo en los últimos años tratando de corregir la confusión.

Los productores de la película hicieron algunos cambios y convirtieron el discurso en una carta enviada al Presidente Franklin Pierce. El Jefe Seattle no escribió dicha carta.

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.

Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán ustedes comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

Los muertos del hombre blanco olvidan de su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos.

Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros. El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente el agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objeto que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.

No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizás también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras (aguaitacaminos) ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento - la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene.

El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré condiciones: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.

¿Qué sería del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.

Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos, todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes pueden pensar ahora que Él les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirían, quizás antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.

Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja.

Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes.

¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde esta el águila? Desapareció.

Termina la vida y empieza la supervivencia.